CAVIDADES CORPORALES

Las cavidades corporales son espacios dentro del cuerpo que protegen, separan y sostienen órganos internos. Huesos, músculos, ligamentos y otras estructuras separan las distintas cavidades corporales entre sí. Los huesos del cráneo forman un espacio hueco de la cabeza denominada cavidad craneal, que contiene el encéfalo. Los huesos de la columna vertebral (espina dorsal) forman el conducto vertebral (conducto espinal), que contiene la médula espinal. La cavidad craneal y el conducto vertebral se continúan uno con otro. El encéfalo y la médula espinal están rodeados de tres capas de tejido protector denominadas, las meninges, y un líquido de absorción de impactos.

Las principales cavidades corporales del tronco son la cavidad torácica y abdominopélvica. La cavidad torácica (relativa al tórax) está formada por las costillas, los músculos del tórax, el esternón y el segmento torácico de la columna vertebral. Dentro de la cavidad torácica se encuentra la cavidad pericárdica, un espacio lleno de líquido que rodea al corazón, y dos espacios ocupados por líquido denominados cavidades pleurales cada una de las cuales rodea un pulmón. La parte central de la cavidad torácica se denomina mediastino. Se encuentra entre los pulmones y se extiende desde el esternón hasta la columna vertebral y desde la primera costilla hasta el diafragma. El mediastino contiene todos los órganos torácicos excepto los pulmones. Entre las estructuras mediastínicas se encuentran el corazón, el esófago, la tráquea, el timo y los grandes vasos sanguíneos, que llegan al corazón y salen de él. El diafragma es un músculo con forma de cúpula que separa la cavidad torácica de la abdominopélvica.

La cavidad abdominopélvica se extiende desde el diafragma hasta la ingle y está rodeada por la pared muscular abdominal y los huesos y músculos de la pelvis. Como su nombre sugiere, la cavidad abdominopélvica está dividida en dos partes, pese a que no hay ninguna pared que las separe. La parte superior, la cavidad abdominal, contiene el estómago, el bazo, el hígado, la vesícula biliar, el intestino delgado y la mayor parte del intestino grueso. La parte inferior, la cavidad pélvica, contiene la vejiga, partes del intestino grueso y los órganos del sistema reproductor. Los órganos que se encuentran dentro de la cavidad torácica y abdominopélvica se denominan vísceras.


Membranas de las cavidades torácica y abdominal

Una membrana es un tejido delgado, maleable, que cubre, reviste, separa o conecta estructuras. Un ejemplo es una membrana de doble capa, deslizante, denominada membrana serosa, que recubre las vísceras dentro de las cavidades torácica y abdominal y también tapiza las paredes del tórax y del abdomen. Las partes de una membrana serosa son las siguientes: 1) la hoja parietal, un epitelio delgado que reviste las paredes de las cavidades, y 2) la hoja visceral, un epitelio delgado que recubre y se adhiere a las vísceras contenidas en éstas. Entre ambas hojas hay un pequeño volumen de líquido lubricante (líquido seroso), que reduce la fricción entre las dos hojas, lo que permite que las vísceras se deslicen un poco durante los movimientos, por ejemplo durante la insuflación y exuflación pulmonar durante la respiración. La membrana serosa de las cavidades pleurales se denomina pleura. La pleura visceral se adhiere a la superficie pulmonar, mientras que la porción anterior de la pleura parietal recubre la pared torácica y la superficie superior del diafragma. Entre ambas hojas pleurales se encuentra la cavidad pleural, llena de una pequeña cantidad de líquido lubricante. La membrana serosa de la cavidad pericárdica es el pericardio. El pericardio visceral recubre la superficie del corazón, mientras que el pericardio parietal tapiza la pared torácica. Entre ambos se encuentra la cavidad pericárdica, que contiene un pequeño volumen de líquido lubricante. El peritoneo es la membrana serosa de la cavidad abdominal. El peritoneo visceral recubre las vísceras abdominales, mientras que el peritoneo parietal tapiza la pared abdominal y recubre la superficie inferior del diafragma. Entre ambos, se encuentra la cavidad peritoneal, que contiene un pequeño volumen de líquido lubricante. La mayoría de los órganos abdominales se encuentran en la cavidad peritoneal. Algunos se localizan entre el peritoneo parietal y la pared abdominal posterior; a estos órganos se los denomina órganos retroperitoneales. Los riñones, las glándulas suprarrenales, el páncreas, el duodeno, el colon ascendente, el colon descendente y algunos segmentos de la aorta abdominal y la vena cava inferior son retroperitoneales. Además de las principales cavidades corporales recién descritas, se existen otras cavidades. Por ejemplo, la cavidad bucal (boca), que contiene la lengua y los dientes;  la cavidad nasal de la nariz; las cavidades orbitarias (órbitas), que contienen los globos oculares; las cavidades del oído medio (oídos medios), que contienen los huesecillos; y las cavidades sinoviales, que se encuentran en las articulaciones móviles y contienen líquido sinovial.